- El lunes 28 de abril un apagón masivo afectó a toda la península.
- Desde ASPACE Madrid queremos rendir homenaje a los profesionales de nuestras entidades por su capacidad de actuación y su creatividad ante esta situación sobrevenida.
El lunes 28 de abril un apagón masivo afectó a toda la península. Esta crisis afectó a las comunicaciones móviles, el transporte, la actividad comercial e industrial, y la de colegios y centros sanitarios, por supuesto también en nuestras entidades socias. El principal problema que encontraron en los centros fue no poder comunicarse con las familias y, por lo tanto, tener que tomar decisiones sin saber si era lo correcto. Como no podía ser de otro modo, desde ASPACE Madrid queremos rendir homenaje a los profesionales de nuestras entidades por su capacidad de actuación y su creatividad ante esta situación sobrevenida.
El equipo de Fundación Aenilce tuvo un compromiso heroico y estuvo pendiente hasta que usuario se encontró con su familia. «Rutas de más de 4 horas de duración, en las que conductor y acompañante estuvieron pendientes de cada persona, sus necesidades y manejando la posibilidad de que algún usuario pudiera tener una crisis convulsiva…. Realmente se vivieron momentos de mucha incertidumbre, pero supimos tomar decisiones a tiempo», relata Rocío Ferreró, fisioterapeuta y miembro de la junta directiva de Fundación Aenilce.
En la Asociación ATENPACE destacó el buen ambiente que los profesionales consiguieron crear. Tanto Fran, el coordinador de rutas, como Araceli, la directora del Colegio de Educación Especial, no pararon ni un momento explicando a todos lo que ocurría. «No solo es que se cubrieran las necesidades básicas de los chicos, sino que se mantuvo un buen ambiente con críos y mayores increíble», nos cuenta Paloma, una mamá del centro. Trabajadores como Jorge, que está en una sustitución y no se movió de allí; servicios externos funcionando con algunos usuarios que llegaron, dándoles terapias que se podían dar… Paula, la directora del Centro de Día, y algunos profesionales pasaron la noche allí, con los usuarios que no pudieron llegar a casa.
En la Asociación El Despertar, en lo que respecta a las comidas tuvieron la suerte que gran parte ya estaba preparada, salvo las cenas. El equipo de cocina, demostrando una vez más su gran profesionalidad, logró preparar los menús completos con los medios disponibles, y en los casos en los que no fue posible, se ofrecieron potitos como alternativa. Además, todo el menaje utilizado por alumnos, usuarios y personal tuvo que ser lavado a mano. «Quiero destacar especialmente el compromiso del personal, que estuvo al pie del cañón tanto dentro como fuera de su horario laboral, asegurando que los usuarios estuvieran lo mejor posible y que su rutina se viera mínimamente afectada. Sin su implicación, todo esto no habría sido posible», afirma Ana Filipa Gonçalves Figueiredo, gerente de la Asociación El Despertar.
Según se alargaba el apagón, la gran mayoría de los profesionales de Fundación Bobath decidió quedarse en las instalaciones para priorizar la atención a los niños y adultos del centro. Afortunadamente, las instalaciones están lo suficientemente equipadas como para poder mantener un funcionamiento básico, lo cual ayudó en términos materiales a que el día se desarrollara con cierta normalidad. Todos los profesionales se coordinaron desde el primer momento para valorar todos los escenarios posibles y cubrir las necesidades básicas en caso de que la situación se prolongase, de manera que se salvaguardara en todo momento la integridad de todas las personas. Debido al escaso contacto con las familias, el centro tuvo que abrir hasta prácticamente la noche. Para transmitir calma y normalidad, también se realizaron actividades y se contaron cuentos e historias para entretener a niños y jóvenes. El buen tiempo y la actitud positiva y atenta del equipo fueron el motor para acabar el día sin grandes incidencias y con la tranquilidad recobrada.
Ha vuelto a ponerse de manifiesto que los centros y servicios de ASPACE Madrid son un recurso especializado e imprescindible para garantizar el bienestar de los alumnos y usuarios, así como de sus familias, tanto en contextos previsibles como en contextos inéditos. Hoy y siempre, gracias.
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